Las referencias históricas de Game of Thrones

Dicen que la realidad supera a la ficción, pero puede que si eso fuera cierto nadie produjera ficción, ¿para qué? Sin embargo, uno de los relatos con más éxito de los últimos tiempos bebe de fuentes históricas. La Canción de Hielo y Fuego de George R. R. Martin (popularizada gracias a la serie de HBO) consigue gran parte de su inspiración de hechos y personajes históricos. El propio autor lo ha reconocido. Y aquí están la mayor parte de ellos.

La Guerra de las dos Rosas
Es la referencia más conocida y reconocida por R. R. Martin. La guerra que se desata entre los Stark y los Lannister es el conflicto que enfrentó a los York y los Lancaster en la Inglaterra de 1455. Tan inspirado está en esta guerra civil que comentar demasiado sobre este tema podría llevar a revelar partes importantes de la trama. La Guerra de las dos Rosas se bautizó así porque las dos casas inglesas llevaban esta flor en sus escudos. El caso es que hasta comparte el color de los estandartes: el rojo de Los Lannister-Lancaster y el blanco de los Stark-York.

Arriba, las rosas de los York (blanca) y los Lancaster (roja). Abajo, los emblemas de lo Stark y los Lannister cuyos colores coinciden con las casas nobles.Arriba, las rosas de los York (blanca) y los Lancaster (roja). Abajo, los emblemas de lo Stark y los Lannister cuyos colores coinciden con las casas nobles.Arriba, las rosas de los York (blanca) y los Lancaster (roja). Abajo, los emblemas de lo Stark y los Lannister cuyos colores coinciden con las casas nobles.

Arriba, las rosas de los York (blanca) y los Lancaster (roja). Abajo, los emblemas de lo Stark y los Lannister cuyos colores coinciden con las casas nobles.
El final de esta guerra en la Inglaterra medieval hizo que se debilitara a la nobleza feudal mientras que el Rey centralizado y único ganó poder, dando paso así al Renacimiento.

Daenerys es Anastasia Romanov
La pequeña de los Targaryen es, como la pequeña de los Romanov. Tuvo dos hermanos mayores que fallecieron y dejaron a la última en la línea de sucesión como única superviviente de la masacre a la que fue sometida su familia y, por lo tanto, ambas son herederas legítimas al trono. No acaban ahí los paralelismos: ambas escaparon de sus países de origen y las dos vivieron ocultas en el exilio durante años. En la versión ‘bonita’, claro.

Renly y Loras
Uno de los aspectos más polémicos y comentados de la serie fue la evidencia de la relación romántica entre el más joven de los Targaryen y el hermano menor de los Tyrel, pero lo cierto es que existen hechos históricos que avalan a R. R. Martin en este tema. En concreto, la inspiración procede de la ‘amistad’ de Eduardo II de Inglaterra, primero príncipe y después rey con Piers Gaveston, caballero guerrero y más tarde primer conde de Cornualles. No es solo que esté más que documentada su compañía física (pasaban mucho tiempo juntos) sino que además lo colmó de títulos y riquezas hasta lo nombró regente.

Si se baja al detalle, los hay inquietantes: El rey y su fiel servidor huyeron juntos de Newcastle cuando los Lancaster atacaron la ciudad en 1312. Del mismo modo lo hicieron los de la ficción que abandonaron de manera furtiva Desembarco del Rey cuando los Lannister se hicieron definitivamente con el control de la corona. El famoso torneo de la Mano en Juego de Tronos y sus correspondientes torneos en la realidad para celebrar la coronación de la esposa de Eduardo en los que Gaveston llegó vestido con los colores reales y Eduardo escandalizó a la corte y a su familia política por hacer más caso a su caballero que a su esposa. Otros detalles son el éxito de Galveston en las justas, a imagen y semejanza Loras. Además, esta celebración tuvo lugar en un pueblo inglés llamado Kings Langley, de nombre muy parecido a King’s Landing (Desembarco del Rey en inglés). Martin no ha admitido ni desmentido la inspiración en ese enclave para bautizar a la capital de los Siete Reinos pero hace un par de años HBO llevó hasta allí un acto promocional para el que la localidad cambió de nombre.

Joffrey es Alfonso XIII
La verdad es que la historia está plagada de reyes niños caprichosos, déspotas, crueles y un poco psicópatas, así que Joffrey se podría asimilar con varios de ellos. Enrique III es uno de esos que encierran los suficientes paralelismos como para colar como inspiración histórica. Gobernó en el siglo XIII, ascendió al trono con nueve años y lo hizo en el contexto de la primera guerra de los Barones, un enfrentamiento entre casas nobles en el que su padre murió de disentería. Para la historia ha quedado su fuerte espiritualidad, su mal gobierno y su inclinación al derroche. Fue el abuelo de Eduardo II. La muerte de Joffrey, en su Boda Púrpura puede recordar a otro hecho histórico, el asesinato de Eustaquio IV de Blois, hijo —aunque adulto—de Esteban de Inglaterra. Este último punto ha sido confirmado por Martin, que ha reconocido la inspiración.
Pero para los españoles y para George R. R. Martin, norteamericano, Joffrey puede estar marcado por una figura histórica muy cercana: la de Alfonso XIII. Coronado desde su nacimiento, con su madre

María Cristina como regente y con el gobierno de Práxedes Mateo Sagasta, España y EEUU libraron la Guerra de Cuba en 1868. En América se veía con estupor como un niño podía ser rey. Sus mentes republicanas no lo asimilaban y la propaganda se cebó con él. Lo calificaban como cruel, de métodos medievales, contrario a la civilización y otras lindezas. Pero no queda ahí la cosa porque los paralelismos empiezan con las vidas de sus progenitores. Alfonso XII era un adúltero irredento, dejó un reguero de hijos ilegítimos allí donde ponía un pie y se dice que María Cristina vivió su muerte con alivio, del mismo modo que lo hace Cersei con Robert.
Joffrey, en la serie, asaetea a una prostituta como parte de su particular juego sexual. Alfonso XIII tiene el honor de ser el rey que impulsó la industria pornográfica en España. Por último, una referencia cruzada. Se dice de Alfonso XII (padre de Alfonso XIII) que no era hijo de su padre ‘oficial’, Francisco de Asís y Borbón ya que éste era homosexual, por lo tanto, Alfonso XII realmente sería hijo del amante de su madre, Isabel II.

Su señor padre, Robert Baratheon, también tiene otro rey ‘inspirador’ español. Uno de los mayores exponentes políticos del Siglo de Oro, Felipe IV es su ‘alter ego’ en la historia. Ambos reyes, el de ficción y el de la realidad llegaron al trono cubiertos de entusiasmo y de esperanza y los dos dejan de reinar muy pronto: Robert delega en Jon Arryn y Felipe IV en el Conde Duque de Olivares para dedicarse a los pequeños placeres de la vida: fornicar, comer y cazar. Los dos dejaron hijos bastardos por todas partes. Si lo de Robert parece exagerado se dice que Felipe IV llegó a tener más de cien hijos ilegítimos. Tanto el rey de Poniente como el de España perdieron a sus hijos primogénitos. Robert no sabe que los hijos de Cersei no son suyos y así muere. Sin embargo, Felipe IV tuvo que casarse con su prima cuando tenía ya más de 40 años y concebir a toda prisa para proporcionar un heredero.

Incestos ‘made-in’ Targaryen
Los Targaryen se casan y mantienen relaciones para mantener la pureza de su familia. Algo así como lo hacía la antigua dinastía ptolemaica en el Egipto de los faraones. Los dos son linajes antiguos y preocupados por su origen divino y su herencia. Es más, los ptolomeos provenían de Grecia y, por lo tanto, eran una familia extranjera, como lo son los Targaryen, procedentes de la antigua Valyria pero reinantes en Poniente. Su desalojo del trono fue el mismo: los expulsaron sus antiguos socios, ante la imposibilidad de entrar en el juego de tronos al casarse entre ellos.

Cersei y Jaime
Es una de las referencias más claras de la historia. El incesto de los mellizos Lannister tiene una clara correspondencia entre César y Lucrecia Borgia hasta el punto de que el marido de ésta les acusó de incesto. Además, el padre de Lucrecia, como hace Tywin con Cersei, le concierta varios matrimonios de conveniencia para mantener el poder.
Y sí, Tywin Lannister, la Mano del Rey, sería Rodrigo Borgia, (nombrado Papa Alejandro VI), se convirtió en la Mano del Rey. A Lucrecia y César se les atribuyó un hijo conjunto, en el caso de Jaime y Cersei serían tres. Por otra parte, las dos parejas comparten la existencia de un hermano pequeño despreciado y humillado por sus padres. Rodrigo Borgia llegó a encerrar a Jofré Borgia en el Castillo del Ángel en Roma, aunque contaba con la amistad de su hermana Lucrecia. En Juego de Tronos es Jaime quien apoya a Tyrion. En la realidad todo esto ocurrió durante las guerras italianas —que empezaron en el sur de Europa en 1494, diez años después del final de las de las Dos Rosas— y la prueba que riza el rizo es la pronunciación, en inglés, de César y Cersei.
Otras referencias son el matrimonio entre Robert y Cersei que correspondería al enlace entre Enrique IV y Margarita de Anjou.

Aegon I 'El Conquistador' y Guillermo I 'El Conquistador'
Qué decir cuando hasta los apodos son el mismo. Los paralelismos entre estos dos personajes son evidentes. Los dos tienen su origen en países extranjeros y se presentan en otro país para comenzar su conquista por medio de la guerra y gracias a su gran poder militar. En el caso de Aegon, además, cuenta con dragones. En Poniente consigue unificar los Siete Reinos después de vencer a Harren el Negro, representante de la Edad Media más profunda. Guillermo II de Normandía, después Guillermo I de Inglaterra, era eso, normando, conquistó Inglaterra al Rey Harold II, el último rey sajón, fallecido en la batalla de Hastings defendiendo su reino tal y como lo hizo Harren.

La Julia Maesa de Altojardín y los Tyrrel con dos erres
Una de las familias más poderosas de Poniente son los Tyrell de Altojardín. Su figura más destacad, es Olenna Tyrell, la abuela de Margaery y auténtica jefa de su casa. Podría pasar perfectamente por la ‘mama’ italiana, o más bien por ‘nonna’. A pesar de la similitud en el apellido, de Tyrel con una erre a Tyrrel con dos, estos últimos fueron una familia cuyo último cabeza de familia, James Tyrrell, sirvió al Rey Ricardo III, el último York en el trono antes de los Tudor.

Pero no, los Tyrel no son los Tyrrel. Tienen más en común con los propios Tudor y sobre todo, con una dinastía de la antigua Roma: Los Severos. Esta referencia es particularmente clara en el caso de la matriarca Tyrell: Olenna, también conocida como ‘Reina de las Espinas’ es una de las grandes matronas de la historia: Julia Maesa. Julia era de Siria (del sur) y solo visitaba Roma de vez en cuando. Además fue cuñada, tía y abuela de cinco emperadores romanos, varios de los cuales consiguió entronar ella misma. Porque sí, entre la dinastía de los Severos ellos se sentaban en las sillas y ellas manejaban los hilos —Julia Maesa, su hermana Julia Domma y sus hijas, Julia Mamea y Julia Soemia— eran quienes detentaban realmente el poder. Todo un matriarcado encubierto.

La mayor ‘coincidencia’ entre Julia y Olenna es el emperador Heliogábalo: el primer transexual reconocido de la historia. La Reina de las Espinas tiene a su nieto Loras, que es homosexual. No paran ahí las cosas: Heliogábalo subió al trono aupado por Julia Maesa tal y como ‘coloca’ Olenna a Margaery. A la matrona le sale muy mal la jugada puesto que su nieto resulta ser tan cruel, inconsistente, caprichoso y pervertido como Joffrey. Ante las constantes polémicas y transgresiones, Julia decide acabar con la vida de su nieto tal y como lo hace Olenna con el marido de su nieta. Con la muerte del hermano mayor llega el reinado del pequeño, mucho más dócil y manejable… en ambos casos.

Sin parentescos nobles
Sin duda, si hay personajes interesantes y misteriosos en Juego de Tronos son Melisandre, Varys y Meñique. En los dos primeros casos carecen de sangre noble. En el caso del tercero, su familia es menor. Sin parentescos importantes puede que sea más complicado buscar antecedentes históricos. Es en Melisandre donde más personajes de la historia se pueden ver reflejados: por el poder del sexo y la religión podría ser Ana Bolena, la mujer por la que Enrique VIII abandonó a su mujer, Catalina de Aragón, y abrazó la Reforma.

También planea la sombra del vallisoletano Torquemada, confesor de Isabel la Católica y el máximo exponente de la Inquisición en España. Puede que la sacerdotisa roja sea Rasputín, ese misterioso monje que se introdujo e introdujo en la corte de los zares la extravagancia sexual y terminó por controlar a la zarina.
Melisandre es muchos y no es nadie. Es el poder del sexo, es la devoción sin contemplaciones y es uno de los personajes que más parece saber del trasfondo de la saga, pero eso, se verá según avance la historia.

El caso opuesto lo tenemos en Ana Bolena. Ella es el personaje histórico que todo el mundo busca y claro, encuentra por todas partes. Lo más evidente, lo físico, está en Natalie Dormer, la actriz que encarnaba a Ana Bolena en la serie de los Tudor hace lo propio con Margaery Tyrell en Juego de Tronos. A pesar de que algunos ven en Cersei a Ana Bolena por ser acusada de incesto, lo cierto es que es Robert el que recuerda a Enrique VII. Por lo tanto, Margaery sigue siendo la Bolena oficial de la saga. Al lío: En todo este tema Sansa sería Catalina de Aragón y Margaery, Ana Bolena. Sansa es de mayor alcurnia que Margaery, sin embargo, como en el caso histórico las dos se hacen amigas y la segunda acaba por desplazar a la primera como reina. Tanto Ana Bolena como Margery Tyrell consiguen ‘colar’ a su hermano en los asuntos de palacio y aumentar la influencia familiar en la corona.

El Muro y el muro de Adriano
Seguro que es una de las referencias más claras. El conocido Muro de Adriano marcaba el fin del Imperio Romano y de paso frenaba a las tribus bárbaras del norte, sobre todo de los pictos, de lo que hoy es el Reino Unido (más allá de ese muro la actual Escocia). El Muro de hielo tiene unas dimensiones casi inabarcables: 480 kilómetros de largo y 213 metros de alto. Por supuesto, el muro romano no se acerca ni de lejos a estas medidas: 147 kilómetros de largo y 5 metros de alto.

El mapa de Poniente guarda un gran parecido con el de las Islas Británicas y hasta la ubicación del Muro en él es muy parecida. Fuera de sus fronteras todo era considerado salvaje y desconocido.
Otra referencia romana está en uno de los personajes más queridos de la saga (si no el que más): Tyrion. El pequeño de los Lannister podría ser Tiberio Claudio César Augusto Germánico, al que se apartó del poder durante años por sus deformidades físicas. Calígula le hizo senador y llegó a ser emperador en la época en la que Roma conquistó Britannia y el César se descubrió como un gran estratega militar y político muy querido por su pueblo.

El fuego valyrio/griego
Es verde y posee la mayor capacidad destructiva de un arma en Poniente. Arde incluso en el agua, lo que le otorga un poder casi mágico. En la realidad, en imperio bizantino usó, durante años, un arma muy parecida conocida como fuego griego. Esta sustancia química ardía sobre y bajo el agua, fluido que incluso aumentaba su poder y, gracias a él, el imperio de Bizancio consiguió parar, en varias ocasiones, la expansión del Islam. 

Causaba un gran temor entre los enemigos del imperio. Aún hoy, se desconoce su fórmula creada por alquimistas de Alejandría.
Por eso, siempre que se hace referencia a los hechos históricos de Juego de Tronos se compara la batalla de Aguasnegras y el asedio a Desembarco del Rey al que sufrió Constantinopla por parte del Califato.

La Boda Roja y la Cena Negra
Sí, el capítulo más oscuro de Juego de Tronos tiene su fiel reflejo en la historia y no una sino dos veces, según ha reconocido el propio George R. R. Martin. A la primera se la conoció como Cena Negra y estuvo protagonizada por varios clanes escoceses. La familia Douglas estaba ganando demasiado poder en opinión de otras familias así que se invitó a los dos hermanos cabezas del clan a una gran cena en la que estuvo presente hasta el Rey Jacobo II. En ella, se les sirvió una cabeza de toro negro, símbolo de muerte. Allí mismo se les juzgó y se les decapitó. Se cree que fue el propio tío de los hermanos quién los traicionó ya que heredó el clan y consiguió una gran influencia en la corte.
En esa cena se violó una de las leyes no escritas de la Edad Media. Tal y como sucede en Juego de Tronos, después de compartir mesa y mantel con el anfitrión no se les puede traicionar y mucho menos matar.

El segundo hecho histórico que refleja la Boda Roja es la masacre de Glencoe. También sucedió en Escocia, en esta ocasión en el siglo XVII. El clan MacDonald no había jurado lealtad al rey Guillermo de Orange así que los Campbell les invitaron a un gran festín. Cuando todo acabó y estaban durmiendo los mataron. Las mujeres y niños que consiguieron escapar finalmente murieron a la intemperie.

Y una curiosidad. En La Canción de Hielo y Fuego los inviernos y los veranos duran años. Son excepciones, pero en la historia ha habido años sin verano. El más conocido es el de 1816, seguramente porque es el que mejor documentado está.
Por el camino se quedan todavía, toda la familia Greyjoy (los de las Islas del hierro son vikingos), todo lo que se cuece en Dorne (esa cultura mediterráena ‘on-fire’), Los príncipes de la torre, los dothraki son los hunos y los mongoles, Invernalia es Escocia, Valyria es la Antigua Grecia o Roma, los mercenarios como los Titiriteros Sangrientos o la Compañía Dorada recuerdan a las unidades de soldados de fortuna que proliferaron durante la Baja Edad Media y el Renacimiento (Compañías

Libres y Condottieri), los guardianes del Muro se parecen a los Templarios, Las Ciudades Libres podrían ser la Italia del Renacimiento, los Inmaculados recuerdan a los espartanos, criados desde niños para la guerra, aunque también podrían tener su reflejo en los mamelucos, por ser esclavos. … y así.

Fuente:M. E. GARCÍA | VALLADOLID

Expresiones populares de origen militar

Muchas expresiones comunes en el lenguaje de hoy en día tienen su origen en situaciones de naturaleza militar. En especial, muchas frases populares proceden del periodo de los Tercios de España, donde la sociedad castellana se militarizó para responder a los desafíos del primer imperio global.

-«Irse a la porra»

El sargento mayor de cada Tercio de Flandes, la unidad de élite de los ejércitos Habsburgo en el siglo XVI y XVII, dirigía los compases de sus hombres moviendo un gran garrote, una especie de antecedente de la batuta de orquesta que recibía el explícito nombre de porra. Cuando una columna en marcha hacía un alto prolongado, el sargento mayor hincaba en el suelo el extremo inferior de su porra distintiva para simbolizar la parada. Los soldados arrestados debían permanecer sentados en torno a la porra que el sargento había clavado al principio. Eso equivalía por tanto a «enviar a alguien a la porra» como sinónimo de arrestarle.

-«Poner una pica en Flandes»

Sinónimo de algo sumamente dificultoso o costoso, refiriéndose a los gastos y esfuerzos que suponía el envío de los Tercios. Cervantes usó varias expresiones similares en El Quijote: el personaje de Sancho Panza afirma que «pues si yo veo otro diablo y oigo otro cuerno como el pasado, así esperaré yo aquí como en Flandes», lo que equivale a decir en cualquier parte.

-«No dar un palo al agua»

Significa ser un vago y proviene del mundo marinero, donde «palo» se entiende por remo. De tal forma, los remeros más holgazanes usaban los remos para golpear por encima el agua, es decir, solo fingían impulsar los remos.

-«Se te ve el plumero»

Cuando a alguien se le ve sus verdaderas intenciones o pensamientos. En el siglo XIX durante las guerras entre absolutistas y liberales, estos últimos crearon una unidad conocida como Milicias Nacionales en defensa del régimen liberal que lucían unas llamativos penachos en sus morriones. Tras ser disuelta en 1820 por los absolutistas se comenzó a emplear para señalar a los liberales ocultos.

-«Dejar en la estacada»

Procede de los obstáculos hechos con estacas afiladas que se colocaban para impedir el avance sobre las líneas enemigas. La infantería usaba estos obstáculos para frenar en seco a la caballería.

-«Me importa un pito»

El pífano o el «pito» era el chico que tocaba tal instrumento en el ejército. Su paga era muy baja. Por tanto cuando utilizamos la expresión «me importa un pito» damos a entender que le damos muy poco valor al asunto.

-«Meterse en camisa de once varas»

Intentar hacer algo demasiado complicado para nosotros. La camisa o cortina es la denominación medieval de un lienzo de muralla, espacio entre dos torres. Y las varas eran una unidad de medida por lo que once varas son unos diez metros lo que implicaba una muralla demasiado alta para ser tomada.

-«Se armó la de San Quintín»

Alude a la batalla que tuvo lugar el día de San Lorenzo —10 de agosto— de 1557, ganada por las armas españolas de Felipe II contra los franceses, y en la que los Tercios estuvieron dirigidos por Manuel Filiberto, duque de Saboya.

-«Hacer las cuentas del Gran Capitán»

Alude a las tan discutidas cuentas millonarias que Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán, presentó a los Reyes Católicos después de haber conquistado para ellos el reino de Nápoles en 1504.

-«Meter en Orán cien lanzas»

Relacionado con una empresa compleja (como poner «una pica en Flandes»), pero en relación a conquistar la plaza africana de Orán.

-«Chusma»

La chusma eran los prisioneros condenados a apalear sardinas (a remar) en galeras y por tanto encargados de la tareas más ingratas.

-«Apalear sardinas»

Referido a la condena de remar en galeras

-«Ir de tiros largos»

Cuando alguien va muy elegante se suele emplear esta expresión a modo de halago. Los tiros eran las correas que sujetaban el sable a la cintura y en aquellas ocasiones en los que el soldado deseaba ostentar dejaba el sable más suelto, es decir de tiros largos. A diferencia de en combate, donde se llevaba bien sujeto, en la vida civil se buscaba más comodidad.

-«Camarada»

Su origen viene de cuando los tercios tenían que prolongar su estancia en algún lugar. Entonces se reunían en grupos de ocho o diez para hacer camarada o camareta. Así lo explica un documento de la época: «Hacen la camarada, esto es, se unen ocho o diez para vivir juntos dándose entre ellos la fe (juramento) de sustentarse en la necesidad y en la enfermedad como hermanos».

-«Medrar»

Hace referencia al alistamiento de los soldados, escapando de la pobreza de sus lugares de origen, para alcanzar riquezas y botines.

-«El despojo»

Nombre recibido a la práctica de adueñarse de las pertenencias –armas, dinero, joyas, ropa, calzado- de los enemigos.

-«Bicoca»

Algo sumamente fácil, o de escaso valor. En relación a la batalla librada el 27 de abril de 1522 en la localidad de La Bicocca, población cercana a Monza, en el antiguo condado de Milán, donde el ejército francohelvético fue diezmado sin que hubiera casi ninguna baja entre los españoles.

-«Al enemigo que huye, puente de plata»

Es decir, conviene facilitar la huida del enemigo que nos molesta para librarnos de él sin tener que combatir. Esta máxima militar tan sobada en la actualidad pertenece a Gonzalo Fernández de Córdoba, «El Gran Capitán» (1453-1515).

-«No hay moros en la costa»

Tras la Reconquista, las costas de España estuvieron dos siglos sometidas a la piratería, hasta tal punto que se decía que un pueblo se acostaba normal y se despertaba desierto, con los hombres muertos, y las mujeres y los niños esclavizados de camino a los puertos piratas del norte de África. Para evitar tales ataques, pues los moriscos expulsados conocían la zona e indicaban dónde y cómo atacar, se trasladaron los pueblos al interior y se colocaron vigías en las costas. Cuando no había moros en la costa significaba que no había peligro.

-«París bien vale una misa»

En 1593, Felipe II, interesado en que el trono francés lo ocupara su hija Isabel Eugenia, accedió a que Enrique III de Navarra, notorio calvinista, se casara con ella y se convirtiera en rey de los galos siempre que renunciara al protestantismo y abrazase la fe católica. Y Enrique contestó: «París bien vale una misa». Católica, claro.

Por: ABC

Las 10 muertes más extrañas de la Edad Media

Usted puede haber oído cómo los gobernantes medievales han muerto en combate o muerto por la espada de un asesino. Pero, ¿sabías sobre el rey que murió de risa incontrolable o el emperador que fue arrastrado 16 millas a través de un bosque por un ciervo? Echa un vistazo a nuestra lista de las diez muertes más extrañas de la Edad Media:

Zeno, Byzantine Emperor (d.491)
Algunos relatos dicen que el emperador cayó inconsciente después de beber en exceso. Su esposa la emperatriz Ariadna declaró a Zeno muerto,  lo tenía colocado en un sarcófago y no le se permitió a nadie abrirlo aún cuando se le escuchaba pedir auxilio.

Felipe, hijo de Luis VI de Francia (d.1131)
Un cerdo se cruzó delante de su caballo mientras paseaba por París junto con sus amigos, provocándole la caída y unas fracturas que acabaron con su vida.

Sigurd el Poderoso, conde de Orkney (d.892)
Decapitó a un enemigo y ató su cabeza al caballo, los dientes de su enemigo decapitado le perforaron la pierna y murió de la infección que le provocó.

Gruffydd ap Llywelyn (d.1244)
El hijo de un príncipe de Gales, Gruffydd estaba detenido como rehén en la Torre de Londres, cuando trataba de escapar bajando con una cuerda, la cuerda se rompió, y Gruffydd cayó 90 pies muriendo en el acto.

El Papa Adriano IV (d.1159)
Este  Papa Inglés sufría de una forma de amigdalitis que causaba que pus se acumulara en su boca. Según una versión, tomó un sorbo de vino y comenzó a ahogarse con una mosca, que había estado flotando en el interior de su copa. Combinado con el pus en la garganta, el Pontífice murió en cuestión de minutos.

Enrique II de Champaña (d.1197)
 El líder de la Cruzada miraba a sus tropas juntarse desde su palacio en Acre cuando, "Se inclinaba en las barandillas de una ventana y miraba abajo.  Las barandas cedieron y cayó al suelo. Su enano, asustado y afligido, se cayó también y aterrizó encima de él. Se dijo que si el enano no se hubiera caído encima de él tal vez no hubiera muerto".

Enrique I, rey de Inglaterra
Después de un día de caza, el rey Inglés decidió, en contra del consejo de su médico, comer un plato de anguila lamprea. Esa noche cayó enfermo y murió al poco tiempo.

Basilio I, emperador bizantino (d886)
El Emperador de 75 años cazaba cuando su cinturón se agarró en la cornamenta de un ciervo, y lo arrastró según se afirma a 16 millas a través de los bosques. Fue salvado por un asistente que le cortó cinturón con un cuchillo, pero sospechó que el sirvo intentó matarlo e hizo ejecutar al hombre poco antes de que él mismo muriera.

Jorge Plantagenet (o Jorge de Clarence), hermano del rey Eduardo IV de Inglaterra (d.1478)
Fue declarado culpable de conspirar contra el rey y, según algunas fuentes, pidió ser ejecutado ahogado en una gran cubo lleno de vino Malmsey, su bebida favorita.

Martín I de Aragón  Rey de Aragón y Sicilia (d.1410)
Estaba algo indigesto después de haberse comido un ganso entero cuando su bufón entró en la habitación. Le preguntó dónde había estado, y esta fue la respuesta: «En los viñedos, cuando vi un joven ciervo que colgaba por el rabo de un árbol, como si alguien le hubiera castigado por robar higos». El rey empezó a reír descontroladamente y murió. No solo falleció de manera inesperada, y algo absurda, sino a causa de un chiste malo.

Fuentes:
Medievalists.net. Top 10 Strangest Deaths in the Middle Ages.

Las 10 sociedades secretas más significativas del mundo

Las sociedades secretas pueden ser una reliquia de tiempos antiguos, pero todavía tienen el poder de intrigarnos. Estas diez sociedades selectas, según creen algunos, tienen algún vestigio de influencia incluso hoy en día.

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