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El día de la desgracia templaria


En 1306, el Temple se había convertido en un foco especial para el rey Felipe IV de Francia; el cual, debido a sus deudas, pidió diversos préstamos a la misma. El monarca, un hombre con ambición extrema y grandes planes para el país no tenia la intención de devolver los préstamos que les solicitó a la orden del temple y, asesorado por sus consejeros decidió emprender acciones contra la misma.

Felipe IV presentó ante el Papa Clemente V diversas acusaciones falsas, entre ellas las de sacrilegio a la cruz, herejía, sodomía y adoración a ídolos paganos; se les acusó de escupir sobre la cruz, renegar de Cristo a través de la práctica de ritos heréticos, de adorar a Baphomet y de tener contacto homosexual, entre otras cosas.

Esto supuso un foco de rumores que iban poco a poco desgastando los méritos conseguidos por los templarios.

Con el pontificado en el bolsillo, Felipe dispuso de una gran facilidad para iniciar su movimiento contra la orden del Temple. Ahora no solo contaba con el apoyo de Clemente V si no además, estaba respaldado por los dominicos.

La riqueza que poseía la orden suponía gran peligro para Felipe IV, quién temía que los Templarios, al igual que los Hospitalarios en Chipre y los Teutones en Alemania, aspirasen a fundar su propia soberanía francesa.

En 1307, Jacques de Molay, último maestre del temple, llegó a Francia para reclutar tropas y abastecerse de vituallas, para así poder continuar con la cruzada en la que se veía inmerso. A su paso por el país escuchó las calumnias que fueron propagadas en contra de su propia orden y por ello acudió ante Clemente V; el cual le otorgó una audiencia ese mismo año.

Felipe IV, aconsejado por Nogaret decidió adelantarse. El viernes 13 de octubre de 1307, a la salida de los funerales de la condesa de Valois, el maestre Molay y su séquito fueron arrestados y encarcelados, lo mismo que todos los Templarios franceses, sus preceptorías puestas bajo embargo real y todos sus bienes confiscados. Pero lo que más deseaba nunca llegó a obtenerlo, el tesoro del Temple. Seguramente fueron advertidos, pues muchos de los caballeros que componian la orden del Temple huyeron. Los que se quedaron no pusieron resistencia.

Al ser interrogados por el Tribunal de la Inquisición, descubrieron que el tesoro de la orden había sido retirado de la preceptoría de París poco antes de las detenciones. También declararon que el preceptor Francés abandonó la capital con 50 caballos y se hizo a la mar con 18 galeras, ninguna de las cuales volvió a ser vista. Fueron juzgados y, la gran mayoría, sometidos a horribles torturas. Las acusaciones eran cada vez más extravagantes. De tal forma que incluso llegaron a circular rumores que involucraban a la orden del temple con rituales satánicos.

Con suerte, algunos de ellos se librarian de morir en la hoguera; pero el tribunal de la Inquisición actuaba con contundencia, de tal forma que aquellos que caian en sus manos no podian liberarse de una muerte segura en las piras. Los juicios empezaron 6 días después de que se sucedieran los arrestos. La acusación fue asumida por los funcionarios jurídicos del rey y la persecución de los caballeros del Temple se extendió más allá de las fronteras de Francia y fue secundada por la Inquisición, continuando así durante 7 largos años.

En el momento que se produjo el ataque de Felipe, el Temple ya tenía más de 200 años de antigüedad.
Se cree que la superstición del viernes 13 como un día de desgracia proviene de los arrestos ordenados por Felipe contra el Temple el viernes 13 de octubre de 1307.

La Maldición Templaria

En las llamas se escucho la voz de un hombre a punto de morir, era Jacque De Molay ultimo gran maestre de los templarios.y esto se escucho gritar: "Clemente y tu también Felipe,traidores a la palabra dada, Os emplazo ante el tribunal de Dios!...A ti Clemente antes los de cuarenta días y a ti ,Felipe , dentro de este año!. Y así fue .El papa murió en Roquemaure el 9 de abril 1314 y Felipe el Hermoso murió arrojado de su caballo el 29 de noviembre de 1314.

Los Últimos Templarios Los caballeros que consiguieron escapar, pidieron refugio al rey escocés Robert Bruce. Un 24 de junio de 1314 (San Juan y fecha señalada para los templarios), en la batalla de Bannockburn, entre el rey Eduardo de Inglaterra y Bruce, se produjo un choque. Una parte del ejército de Bruce estaba formado por hombres montados a caballos, vestidos con capas blancas y con estandarte blanco y negro (el Beausant templario). Los últimos caballeros templarios buscaron refugio en Escocia, huyendo de esta forma de las garras del Papa Clemente V. Después de la batalla de Bannockburn no se ha vuelto a saber nada de los movimientos de la orden.

El Pergamino Chinon

Este documento se volvió famoso por el descubrimiento de la Doctora Barbara Frale, de que el Papa Clemente V tuvo la intención de absolver al último Gran Maestre Jacques de Molay, y los demás líderes de los Caballeros Templarios, en 1308, de las acusaciones hechas por la Inquisición. El pergamino está datado en "Chinon, del diecisiete al veinte de agosto de 1308" y el Vaticano posee una copia autentificada con la referencia número "Archivum Arcis Armarium D 218", y el pergamino original con la referencia "D 217".
El día de la desgracia templaria El día de la desgracia templaria Reviewed by Los Últimos Templarios on lunes, octubre 12, 2015 Rating: 5

1 comentario

  1. Hay problema con las fechas, se dice llegó a Francia en octubre de 1307 y le dieron audiencia para agosto de 1307.
    Otro tema, el Rey de Aragón protegió a los Templarios, creando la Orden de N. Sra. de Montesa para incluirlos.

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